Construidas a partir de su sistema real, así que las preguntas van sobre su problema y no sobre trivialidades.
Preguntas ancladas en su código real y una forma de leer las respuestas, incluidas las que deberían preocuparle.
Si la experiencia descrita cuadra con las respuestas dadas. Los títulos son baratos; el razonamiento no.
A qué se compromete la propuesta, qué excluye calladamente y en qué partida está de verdad el riesgo.
Si los números son coherentes con el trabajo descrito y qué supuesto los duplicaría.
Una entrevista técnica estructurada que puede hacer usted mismo, con lo que sería una buena respuesta escrito junto a cada pregunta.
Cómo comprobar las afirmaciones técnicas concretas de un proveedor, en lugar de dar por buena la presentación.
Describa la situación con sus palabras y vea el procedimiento —y su coste— antes de gastar nada.